Ser mala, ¿se nace o se hace? Yo lo he intentado y ni siquiera consigo dar el pego.
Estoy convencida de que ser mala es infinitamente más sexy, te abre más puertas,¡ pero si hasta está mejor pagado!... Todo son ventajas.
Una de mis mejores amigas y yo solíamos decir que si hiciésemos un “Master en Cruela de Vil”, las cosas en general, nos irían mucho mejor, incluso éxito asegurado. Con respecto al trabajo, hombres... La gente nos respetaría, hasta seríamos más guapas...
Dejaríamos de ser las buenazas aburridas y predecibles en que nos hemos convertido. ¿A quién le interesa una mujer buena? Sólo hemos conseguido en alguna ocasión disfrazarnos de malas -no hace falta que lo explique, pensad en una peli de Bette Davis- y aún así, nos traiciona nuestra boba mirada de bondad que ni el mejor eye liner consigue difuminar... Uf.

1 comentario:
No sufras por no ser mala, la bondad es sexy, a mí me pone. Todos tenemos la capacidad para hacer daño gratuito, pero lo realmente inteligente es elegir la bondad. No por mandamientos judeocristianos, ni lavados de cerebro, ni por una incapacidad bovina de nacimiento para hacer nada mínimamente interesante. Lo realmente es sexy, es alguien que en potencia podría ser malo, y en cambio decide ser bueno, por pura constatación empírica de que es lo más práctico e inteligente. Eso si es que es sexy. El glamour de Cruella es innegable, pero no soportaría ni dos días el mundo real. Es lo que tienen los estereotipos que son tan atrayentes en su simplicidad, pero tan frágiles en la práctica. No es que seas buena, es que te han dibujado así....
Fdo. Settembrini. Ahhhgggg. ahhhhhggggg, ahhghhhgggg, ahhhhhgggg, CHUS!!!!
(Nota. Leáse tarareando mentalmente la canción I wanna be evil, versión Eartha Kitt: I wanna be evil, I wanna be baddddd........)
Publicar un comentario