Sólo sexo y punto, sin mayores complicaciones y además, hacerlo generalmente con la misma persona, es algo que en principio parece colmado de ventajas, aunque si una se para a analizarlo, plantea serios inconvenientes... Lo que se supone es tan sólo una relación sexual sin más, por el simple y en apariencia, intrascendente hecho de ser regular, adquiere una serie de lastres, de connotaciones sutilmente desagradables, parecidas a las pelusillas que aparecen en tu suéter favorito nada más lavarlo.
Si se tiene un compañero sexual fijo, antes o después, una empieza a echar de menos las ventajas de una relación pseudomonógama más o menos convencional; me refiero sobre todo a la compañía, a saber que puedes contar con alguien para compartir el fin de semana, salir de viaje, ese tipo de cosas... Al tener asegurada una relación sexual estable, hay cierta tendencia a la relajación: el sexo es a menudo el motor de la mayor parte de los inicios de las relaciones, de manera que de forma casi imperceptible, deja una de buscar pareja activamente, es más, estoy firmemente convencida de que, aunque sea de manera inconsciente, se emiten ciertas señales cuando alguien está...Llamémoslo disponible.
Llega un momento en el cual la ausencia de las complicaciones que se asocian a una relación sentimental ya no parece en absoluto una ventaja, ante el enorme vacío que se manifiesta con respecto a otras necesidades... Necesidades cuya búsqueda, por otro lado, han quedado bloqueadas, al estar satisfecha la necesidad primera, esto es, la sexual.
La cosa se complica sobremanera si resulta que el compañero sexual en cuestión te resulta fascinante a nivel personal... Las pocas ocasiones en las que una consigue mover el culo para tratar de conocer a otros posibles compañeros, se encuentra con la inevitable comparación flotando en el ambiente; que si este tío es tonto, que si este otro es un desagradable, un pedante, un impresentable....etc.

1 comentario:
Muy bien niña. Interesantes reflexiones del inicio de la cuarentena. Está bien que pongas los adjetivos detrás de los sustantivos. Es lo suyo.
Alegra ver un blog que se entienda.
Te seguiremos alicantina inquieta... pero buena... ¿demasiado buena?
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