Mi amigo (el del boli lila que antes era verde), que es mi amigo y nada más -amigo íntimo, eso sí-, al parecer teme que yo me transforme en un gas tóxico, como sus anteriores relaciones.
Sus temores no son recíprocos. De momento no tengo ningún indicio que me indique que él vaya a convertirse en eso... Pero me agobia y me condicionan sus temores... Y me confunden... Y me hacen pensar más de la cuenta, algo que es maaaalo, muy maaaalo para mi salud.
Decidido: No pienso perder más el tiempo en ese asunto. Voy a pintarme las uñas, que es más constructivo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario