De las pocas cosas que tengo claras es que la gente básicamente no cambia. Como mucho evoluciona y no siempre para mejor.
Un ejemplo: Una persona a la que conozco -a la que llamaré por el nombre clave de Bric- era muy pero que muy mentirosa desde bien pequeña. Pese a los esfuerzos de diversa índole por parte de su familia para ,si no eliminar, al menos minimizar tal costumbre, continuó sus prácticas con encono. Bric cambió, eso sí, sus mentiras evolucionaron, se sofisticaron a medida que creció. A menudo nos sorprendían por su gratuidad, al menos los demás no le veíamos fuste alguno.
Ese rasgo de su personalidad no lo ha conseguido cambiar nadie, ni ella misma; supongo que de algún modo se saldará positivamente en su personal balanza... Un comportamiento tan mal considerado (cuando te pillan), de alguna manera debe reportarle beneficios, recompensas que refuercen su conducta ( ésto lo he debido leer yo en alguna parte, fijo ).
Además, Bric vive en un mundo hecho a su medida... " Mi vida es perfectamente maravillosa. Todo va bien. No hay dolor. Y la venda superfashion de mis ojos me hace juego con el bolso y los zapatos. Diviiiiiiiiino, te lo juro por Dior. " No sólo miente a los demás, se miente a sí misma para que la estructura no se desmorone. Ciertamente es muy hábil.
Un inciso: Te echo mucho de menos, Paz (*). Aunque tal vez por éso, porque no nos vemos tan a menudo, he terminado escribiendo aquí... Podría ser.
(*) Paz es una de mis mejores y más queridas amigas.

1 comentario:
¡y a mí que me suena de algo esta Bric!
De todas formas para no tomar disgustos con este tipo de personas lo mejor es no tomarlas en serio
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