"Tonto el que piense"... Mi hermano Juanjo y yo nos lo solíamos decir con una mirada de complicidad. Esa frase significaba mucho. En resumen: lo que se sufre en ocasiones cuando uno piensa demasiado. ¡ Lo felices que se nos antojaban las personas que no lo hacían !
Como cuando intenté dejar de fumar, traté de listar las ocasiones en las que pensaba demasiado y las que no, para evitar las unas y propiciar las otras. He aquí el resultado de las segundas:
1) Jugar al tenis.
2) Intentar que funcione el Pc cuando no va.
3) Trabajar en algo nada aburrido ni rutinario.
4) Jugar al ajedrez contra alguien mayor de 5 años.
5) Bailar.
De la 1 a la 4, requieren concentración, por muy multitarea que resulte una ser... La 5 es evasión básicamente.
Mi hermano es muy afortunado porque ha conseguido la 3. Aunque lo intento denodadamente, siempre termino siendo más tonta que él. No consigo librarme de este lastre, maldición.

1 comentario:
El otro día descubrí que tu nombre favorito "MOEBIUS" es una enfermedad de las raras. Una lesión congénita que impide el movimiento de los músculos faciales y oculares. Despues de leer sobre el tema concluí haciendo lo que se llama una relación cognitiva laxa, o lo que es lo mismo junté el tocino con la velocidad. Pensé: a Ani le vendría bien poder disfrutar de los síntomas de esa enfermedad en horario laboral.¿Te imaginas atender a los usuarios con el iheratismo propio de un maniquí?. A mi se me ocurre más de una circunstancia en la que me vendría bien... En fin, podemos esperar a que la ingeniería genética nos ofrezca un kit-pack de "síntomas moebius" o simplemente envejecer hasta que el Alzeimer nos ponga cara de poker. Mientras tanto, nuestra cara seguirá siendo el reflejo de algo, no se muy bien de que.
Muaska
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