Te despiertas una mañana aparentemente como todas. Pero algo es siniestramente distinto. La habitación es la misma, el perchero sigue con sobrecarga de ropa. Te das la vuelta y miras a la persona que duerme junto a tí.... Tiene que ser éso; una de estas noches se ha debido transformar en una vaina y, aunque ahora parece la misma encantadora, dulce, persona de antes... Oh, cielos, ya no lo es.
Ayer me dijo que no le gustaban mis amistades. Hizo una lista: "X" es un putero, no me gusta que vayas con él. "Y" se aprovecha de tí, te sablea cada vez que te pones a tiro. "Z", uy "Z".... Es un fatuo, insensible, pesado y además le caigo fatal . Ésto suele ser recíproco -pienso yo- mientras él/ella zanja el tema diciendo que en realidad yo no tengo amigos/as. Sólo a él/ella, que es quien en realidad sabe lo que más me conviene.
Por la tarde tocó repaso al aspecto físico: "Te estás descuidando,cariño, deberías perder peso" -Ay, lo del peso hace pupa, joder...- y sin tiempo para lamerme las heridas, ataca la calidad de todo lo que leo/veo/escucho -lo califica de basura y/o pérdida de tiempo-............
Mejor sigo otro día, no sea que me pille blogueando..... Aaaaaaggggghhh.....
No es ciencia ficción.
Las personas invasoras, tóxicas, absorbentes y controladoras existen.
Y están entre nosotroooooooos...... Puede ser cualquiera......

No hay comentarios:
Publicar un comentario