jueves, 8 de mayo de 2008

Papá y mamá.

Mis padres no viven juntos. Uno habita en Los Mundos de Yupi y la otra en El País de las Gominolas –a pesar de su diabetes galopante-. Los quiero y hace mucho que no los juzgo, o lo intento al menos. Pero me siento a menudo como una madre. Me preocupo cuando toman decisiones alocadas, absurdas y estúpidas. Es incómodo por lo frustrante. Soy demasiado joven para tener hijos tan mayores.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Esta sensacion de ser los padres de los padres es totalmente irremediable cuando se llega a una cierta edad(no tiene porqué ser una edad madura)salvo que los padres sean un dechado de conocimiento y sentido común,¡así que bien venida al club!