viernes, 26 de septiembre de 2008

De mi sangre.

Posiblemente sea una de las personas que más veces me ha dicho que me quiere. Y la que más ha mentido al respecto. He tenido casi cuarenta años para constatar que ella sólo se ama a sí misma. Y a nadie más. Y ni siquiera en eso es generosa.

2 comentarios:

unaflos dijo...

El otoño es parabloggear. Tenía pendiente desde hace varios meses actualizarme en la lectura de tus reflexiones, pero ha tenido que venir el mal tiempo para que la tarea pendiente se convirtera en curiosidad irrefrenable. Te leo y me dejas ese gusto agridulce que deja la realidad, la vida misma...
Te quiero...ji ji ji

Anónimo dijo...

¡yo tambien te quiero!y de verdad sin trampa .BESAZO.