Estoy firmemente convencida de que prefieres que te odie a que me resultes indiferente... ¿Y yo a tí? ¿Te resulto demasiado tonta, o lista, o gorda, o fea, o guapa, o pobre...? ¿No tenemos nada en común? ¿Mi conversación no te satisface?
Maldito consolador, ojalá se te acaben pronto las pilas y me decida a tirarte a la basura.
