Ser mala, ¿se nace o se hace? Yo lo he intentado y ni siquiera consigo dar el pego.
Estoy convencida de que ser mala es infinitamente más sexy, te abre más puertas,¡ pero si hasta está mejor pagado!... Todo son ventajas.
Una de mis mejores amigas y yo solíamos decir que si hiciésemos un “Master en Cruela de Vil”, las cosas en general, nos irían mucho mejor, incluso éxito asegurado. Con respecto al trabajo, hombres... La gente nos respetaría, hasta seríamos más guapas...
Dejaríamos de ser las buenazas aburridas y predecibles en que nos hemos convertido. ¿A quién le interesa una mujer buena? Sólo hemos conseguido en alguna ocasión disfrazarnos de malas -no hace falta que lo explique, pensad en una peli de Bette Davis- y aún así, nos traiciona nuestra boba mirada de bondad que ni el mejor eye liner consigue difuminar... Uf.
