¿Por qué en menos de 24 horas les transmito mis penas a dos amigos y ellos me responden con sendos raptos de misticismo? ¿Acaso les he hecho algo y se vengan así de mí?
¿Pues no ven que estoy atascada, obtusa, embarrancada en un lodazal de sentimientos imprecisos...?
Dios mío, ¿serán las hormonas que me atacan sin piedad, practicando para cuando campen por sus respetos en mi próxima (oh, cielos) menopausia (más oh cielos)?
¿Será la depre postparto con casi cinco años de retraso? Que una siempre ha sido de reacciones lentas para todo, oigan.
Esta noche estoy tan desesperada, que tal vez me decida a probar la aromaterapia: voy a esnifar un poco de ambientador.
