viernes, 17 de julio de 2009
Sumisión.
Todo el mundo tiene Su misión. Yo también tengo la mía. En realidad he de reconocer que tengo varias, de distinta clase. Mientras la una es gratificante, satisfactoria, divertida y completamente voluntaria, otras, en cambio, son imposiciones contra las que me rebelo y debo llevar a cabo a mi pesar. No me aportan nada, salvo rabia por tener que hacer lo que no quiero. Contra ciertas fuerzas, un cursillo de asertividad de cuarenta horas, me temo que no es suficiente… A veces pienso que, de haber sido mi vida una peli -Matrix, concretamente-, me habría guardado a escondidas la pastillita azul. Para darle una chupadita de vez en cuando, o algo…
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
