sábado, 20 de diciembre de 2008

Naturalmente.


De un tiempo a esta parte me obsesiona -ligeramente- el determinismo biológico. El tema de la maternidad, por ejemplo. A mí no me gustan los niños; no obstante, cuando empecé a acercarme a los treinta y cinco años, una fuerza desconocida me hizo desear uno a toda costa, de manera inapelable. Siguen sin gustarme. Pero ahora la cosa ya está hecha. La puta madre naturaleza debe estar orgullosísima del resultado de su manipulación.

Luego, leo cosas que le ponen a una los pelos como escarpias: también la gente se empareja por condicionamientos biológicos. Y, de la misma manera que ya no percibo mi perfume, porque mi olfato se ha acostumbrado a él, las feromonas, antes o después -y no es por ser agorera, pero suele ser más bien antes...-, dejan de ejercer su influjo. ¿ Los divorcios son en realidad un imperativo biológico, un cambio de nariz antes que un cambio de pareja ?

No falla. De repente soy consciente de que no hay vida más allá. Sólo me queda aferrarme al consuelo de que es invierno. Con el frío, la gente huele menos. ¿ O no ?

miércoles, 17 de diciembre de 2008

Felicity.

El otro día me explicaba una amiga cómo gestiona su vida con eficiencia empresarial. Procura a toda costa que su propia felicidad dependa de ella misma. Puesto que no puede evitar que en algún momento alguien la haga infeliz -aunque sí alejarse de quien tenga semejante osadía-, al menos trata de no causarse desdicha a sí misma.
En principio, de lo más sano. Aunque se me ocurrieron ciertos reparos a su teoría, la verdad es que en esos momentos no me apeteció que mi amiga me despidiese de su holding de amistades por llevarle la contraria.
Ella también aleja de su lado a aquel que la hace demasiado feliz. No puede correr el riesgo de que su felicidad dependa de alguien distinto de ella misma.
En el fondo, la entiendo. Por mucho que me juro que no volverá a ocurrir, antes o después termino hipotecada de entusiasmo hasta las cejas. Es lo malo de ser excesiva. Y ya no tiene una edad, jo.

martes, 16 de diciembre de 2008

Profundeces.


Pronto invitaré por fin a mis hermanos a cenar en mi casa nueva. Tengo ya ganas de retomar nuestra discusión favorita y recurrente: ¿Es preferible ser profundamente superficial a superficialmente profunda? Y de paso, despellejar a los ausentes. Faltaría más.

lunes, 15 de diciembre de 2008

Realidad, blanca realidad.

Hay momentos en los que veo la realidad de otra manera, digamos…más real. Despojada de esa carga de falsas creencias que nos inculcan desde niñas. Ser madre no es lo que yo creía. Me siento estafada. Me pregunto si prosperaría una demanda contra Disney. Interrumpo mis reflexiones cuando me topo con una tienda presidida por un árbol de navidad horroroso, cargado de espumillones naranja butano que hacen trizas mis retinas. Se confirman mis peores temores: se acercan las fiestas. Socorro.

domingo, 14 de diciembre de 2008

Resaca dominical.

Escucho canciones viejas de Kraftwerk un domingo a medio día mientras me tomo un vino, a veces me gusta poner las bandas sonoras de mi pasado. Éste es uno de esos domingos raros en los que estoy completamente sola en casa. He decidido posponer todas las tareas pendientes para poder dedicarme a mi vicio más oscuro (y odioso): pensar, recordar, hurgar… Pero no logro deprimirme. La resaca del entontecimiento que me provoca mi M.M.A.(*) aún ejerce sus efectos. El espejo de la habitación refleja mi tonta sonrisa. Así no hay quien piense. En fin, otra vez será.


(*)M.M.A.: Muy Mejor Amigo.

jueves, 27 de noviembre de 2008

Hay gente 'pa to'.

Lo de las prejubilaciones a los cuarenta y ocho años de Telefónica para mí que roza el absurdo. No lo puedo resistir: me imagino jubilada dentro de cinco añitos y dos meses. Cielo santo, que no me da tiempo a ser directora generala, que le quitan a una toda motivación. Trato de ser positiva: bien mirado, en el Hogar del Pensionista gozaría de gran popularidad... Pero el caso es que no me termino de ver.

Y heme aquí dándole vueltas a tan polémico asunto cuando, oh sorpresa, como esas cosas no suelen venir solas, escucho el rumor en la oficina de que el jefe -que se jubila en teoría dentro de tres meses- tal vez siga en activo hasta los setenta años. Eso es coherencia y lo demás son tonterías.

martes, 25 de noviembre de 2008

Hogar, al fin.

Me he mudado por fin. Ya estoy instalada, ha merecido la pena tanto trajín, aunque me alegro de haberlo dejado atrás. Esta casa es luminosa, alegre, espaciosa, llena de ventanas... Igualita a mí.

He abierto todas las cajas. Algunas llevaban cerradas casi ocho años. Me pregunto si ese gesto tendrá algún misterioso significado. En cualquier caso, es bueno. Eso seguro.

lunes, 27 de octubre de 2008

La Llorona.


Estoy en la cocina, tratando de escribir algo, mientras se hace el caldito con pelotas que después de casi dos años me he decidido a cocinar. Escucho -más bien oigo- a la Llorona. La Llorona es la hija de una vecina. No sé qué cara tiene, pero todos los días llora con dedicación de cinco de la tarde a diez de la noche. En ocasiones, acierto a entender sus lamentos. No tiene mucho repertorio: va del “esto no me gusta” al “no tengo sueño”, pasando por un impreciso “quiero esto, quiero aquello, dámelo que es mío”. Es odiosa, no tengo nada que añadir.

Me queda una semana, espero no echar de menos a mis vecinos predilectos: la Llorona, la Centaura, y su inefable marido, El Hombre-elefante.

domingo, 26 de octubre de 2008

Viperina.


Tengo una conocida que padece una extraña, rara y exasperante enfermedad: dice lo primero que le viene a la cabeza sin medir sus hirientes palabras. “Ella es así, no lo hace con mala intención, no se da cuenta...” -dicen algunos-. No me consuela mucho cuando soy el blanco de su lengua-apisonadora. Medito: si no es malintencionada, es que ciertamente no se da cuenta, y si no se da cuenta, en realidad su inteligencia emocional debe ser inferior a la de un niño de tres años. Tampoco me alivia saber que, de hecho, es de lo más demócrata; se mete con todo el mundo por igual. No hace distingos de ningún tipo.
¿Existe en realidad una línea ténue que distingue el carácter mordaz de una lengua viperina? De ser así, supongo que la frontera que separa lo uno de lo otro estriba en el ingenio -del que carece la susodicha- y que francamente haría más llevaderas sus impertinencias.
Creo que sería más divertido que tuviese el síndrome de Gilles de Latourette: resultaría encantadora soltando obscenidades sin control. Del todo preferible a su lengua desatada. Y bífida.

sábado, 25 de octubre de 2008

El último. No se admiten apuestas.


Una vez más, y sin que sirva de precedente, me mudo de casa. No me gustaba ésta. He encontrado otra menos cara, más luminosa y céntrica, con espacio para mis cosa y mis libros.
Es sólo una mudanza, pero me está estresando. Tengo la casa patas arriba, mi pasillo parece una pista de obstáculos, lleno de cajas apiladas. Dichosas cajas, son una constante en mi vida. De repente, me he dado cuenta de que tengo una falsa y extraña creencia: pienso que voy a ser más feliz por el mero hecho de mudarme. Pero, si no voy a ser más feliz, ¿para qué demonios lo hago? Me rondan este tipo de absurdas reflexiones mientras empaqueto mis cosas. Me he puesto música ad hoc, el no va más de nostálgica -una, que debe ser algo masoquista- para llorar a moco tendido mientras se me amontona la faena de tener que recordar tanto traslado, tanta pena.
Me pregunto si será una maldición familiar que sólo yo he heredado por ser la primogénita. El caso es que no consigo poner el huevo en un sitio. Menuda lacra de herencia. Ay.

lunes, 29 de septiembre de 2008

Que no y que no.

Ser portador de malas noticias no es nada agradable. A diario me toca esa penosa tarea más de una vez en mi trabajo y no me gusta. Me pregunto entonces cómo hace la gente cuya profesión lleva asociada esa característica. Yo me siento mal. Supongo que con el tiempo se vuelve una más impermeable. Pero hoy tengo la sensación de que trabajo en la Oficina del Cabreo, la Frustración y la Desesperanza. Que viene a ser lo mismo que la Oficina de Empleo. Para qué nos vamos a engañar, ea.

viernes, 26 de septiembre de 2008

De mi sangre.

Posiblemente sea una de las personas que más veces me ha dicho que me quiere. Y la que más ha mentido al respecto. He tenido casi cuarenta años para constatar que ella sólo se ama a sí misma. Y a nadie más. Y ni siquiera en eso es generosa.

miércoles, 24 de septiembre de 2008

Quejíos.

Llevo media tarde enfadada. Como uno de esos cochecitos de juguete que ruedan solos, a ciegas, y cuando chocan contra algo se dan media vuelta para volver a chocar torpe y resignadamente contra el siguiente obstáculo. Es lo más parecido a lo que siento cuando tengo la turbadora impresión de que alguien trata de engañarme.
De repente he recordado la útil existencia de los libros de reclamaciones. Mmmm... Nada como una buena queja por duplicado -puntualmente enviada al Servicio de Consumo- para devolverme la paz interior. ¡Qué a gusto se queda una...!

martes, 23 de septiembre de 2008

La Náusea.

A veces me disgusta la gente en general. Los/as desconocidos en particular. Camino por la calle, los miro y se desata en mi interior una oleada brusca de repulsión. Bueno, en el trabajo también me pasa. Me suele ocurrir con más frecuencia en primavera y verano. Tal vez sea una respuesta a la salvaje agresión que sufre mi olfato. Cómo añoro en esos momentos mis sempiternos constipados invernales. Y no es cuestión de culparme a mí misma por tener tan buen olfato y percibir los intensos olores corporales ajenos, digo yo.

lunes, 22 de septiembre de 2008

Primitiva.

La semana pasada fantaseé con que me tocase la lotería primitiva. En concreto el bote. La idea anduvo cosquilleándome insidiosamente... No dejaría de trabajar, ya que la vida ociosa perjudica fatalmente mi salud. Y de rebote, la de los que me rodean, para qué nos vamos a engañar. Sin embargo pagaría a otros para que realizasen por mí las tareas que no me gustan. Me libraría así del estrés improductivo y el malhumor que me acogota cada vez que tengo que hacer la compra, limpiar la casa, resumiendo: las labores domésticas nada gratificantes que hipotecan ignominiosamente mi vida diaria. No es en vano la mala prensa de la doble jornada. Llegaría a casa después del curro y tooodo estaría limpio, en orden. La ropa lavada, planchada y en su sitio, las camas hechas, el frigo bien provisto. Y sí, en el colmo de la dicha, mi pequeño monstruo tendría una supernanny. Nunca juego a la primitiva, aunque supongo que ése es un pequeño detalle sin importancia.

lunes, 15 de septiembre de 2008

Extramundi (A Coruña).

Este verano he pasado unos días en Galicia. Éramos tres: un amigo (mi MMA), un GPS y yo.
Durante este viaje he recordado cómo aumentan los divorcios en esta época del año y he llegado a la conclusión de que, por fuerza, la generalización del uso de los GPS ha influido notablemente en su incremento. Las típicas discusiones sobre el camino a tomar, que si “cariño, toma la segunda a la izquierda”, interrumpidas por una voz femenina, “…en la siguiente rotonda tome la primera salida a la derecha”, seguido de un lastimoso “¿pero por qué siempre le haces más caso a ella que a mí?”.

La aparición de un tercero suele generar conflictos, aunque sea una mosca cojonera en forma de maquinita. En este caso, el artilugio diabólico y cizañero siempre nos llevará la contraria, pero tal vez nos deje boquiabiertos al hacernos pasar por un pueblo llamado Extramundi. Y eso sí que tiene gracia, la verdad.

sábado, 13 de septiembre de 2008

La esquina de los horrores.


Esta semana se me ha antojado larga y agotadora: comienzo de curso -calles infectadas de cachorros humanos en las horas punta. Mis pelos de punta también-. Agotadas las vacaciones, ha costado reiniciar mi sistema tras el reset veraniego. Mi cerebro no se ponía en marcha, tal vez no reconocía a su usuario. Han sido tres semanas seguidas sin usarlo, así que el lunes en el trabajo la cabeza me daba vueltas cada vez que alguien me hacía una pregunta que se saliese de lo más básico. Y al perder los reflejos terminaba a menudo en lodazales de preguntas absurdas y circulares –oh, menuda contrariedad-.

Ahora junto a mi mesa hay una compañera nueva. Entre usuario y usuario a veces la escucho y me sorprendo: me recuerda a alguien vagamente familiar... Qué extraño resulta verme reflejada como en un espejo.
Su mirada, su voz, su actitud en general es bastante transparente. Dicho de otro modo menos poético, se le ve el plumero. De manera que a veces, cuando hay un problemilla con alguien y a mí se me ocurre intervenir, el ambiente se caldea. El cable que pretendía echar no es tal, termino empeorando la cosa, simplemente somos dos iguales frente a uno que termina doblemente cabreado. Matemáticamente.
Nuestras mesas hacen esquina.

lunes, 25 de agosto de 2008

Memorizando.

Estoy a solas con mi ruidoso pingüino, haraganeando un domingo vacío, entero para mí sola. Ver tanto deporte por la tele ha terminado por afectarme. Sí, puede que caiga un partidito a la wii. Tal vez más tarde. Ahora prefiero dejarme llevar por mi memoria, que se ha puesto gimnástica y olímpicamente saltarina. De la adolescencia al inicio de mi adultez , vaya pirueta. Qué larga se me antojó aquella época que puedo resumir con una palabra: espera.
Siempre parecía estar esperando algo... El fin del curso, las notas, las vacaciones, el inicio del siguiente, cumplir un año más para arañar unos minutos en la hora de vuelta a casa los sábados por la noche, una mejora salarial -respecto a ese tema, mi padre desconocía que la inflación afectaba también a la paga semanal-... Esperaba llegar a misteriosos estados que veía en otros: ser mayor, tener novio, independizarme de una maldita vez.
Supongo que no tenía control sobre casi nada. Por eso no podía hacer otra cosa que esperar. En silencio. Y aguantarme. Y no me gustaba.

jueves, 24 de julio de 2008

¿Otro vampiro?

La conocí el siglo pasado, en otro trabajo, en otra vida. Cuando yo trataba de hablar, me interrumpía de forma constante para criticarlo todo y a todos con muy malos modos: su mirada, su voz, sus ademanes, la forma en que curvaba los labios... Todo era hosco. Hasta que una vez, de forma casual, descubrí que sólo escuchaba gustosa si le contabas que algo te iba mal. Llegaba a ser cariñosa, comprensiva incluso. Me resultó tan fascinante aquel repentino cambio de actitud, que al día siguiente quise probar si se repetía: volví a la carga con otra historia penosa... Así que terminé por inventarme desgracias propias y ajenas de un día para otro para acudir a contárselas. Y asombrarme cada vez. Parecía alimentarse de ellas, se sentía feliz como una niña...

lunes, 7 de julio de 2008

Trasplantes.

A menudo suelo soñar con las casas en las que he vivido. Me despierto con una vaga sensación de pérdida y tristeza.
A los diez años había pasado ya por cinco ciudades. Lo recuerdo todo muy bien.
Hoy he contado veintinueve. He vivido en veintinueve casas distintas. Tal vez por ese motivo ahora no me decido a abrir todas las cajas después de un traslado. Mi record de permanencia en un mismo sitio es de cuatro años seguidos. Y no tengo la impresión de que vaya a batir mi propia marca.

Me digo que tal vez no tenga tanta importancia. Pero de niña, y a veces no tan niña, con frecuencia he tenido la sensación de ser arrancada de un sitio. Luego estaba la cara de póker que debía poner cuando alguien me preguntaba de dónde era. Porque siempre tenía el acento equivocado: En Murcia hablaba andaluz, en Segovia, murciano, en Alcoy, segoviano, en Asturias, alcoyano... No sé qué acento tengo ahora, al menos ya no me siento fuera de lugar. Pero tampoco dentro...

viernes, 4 de julio de 2008

Me ahogo.

A menudo me ahogo en un vaso de agua.
En una semana he tenido dos averías en el coche (una de ellas era el aire acondicionado y no me lo han dejado bien, me tocará volver al maldito taller). Se ha ido la luz en dos ocasiones. El ascensor se ha averiado otras dos -una cosa consecuencia de la otra-. He alquilado tres películas que ya había visto (por error). Hace un calor espantoso y aún no ha llegado el aparato de aire acondicionado que encargué...
Sin embargo, cuando paso por verdaderas dificultades, normalmente me crezco. Pero estas fruslerías me sobrepasan.
Qué cosas, al parecer tengo una baja tolerancia a la frustración en lo tocante a lo nimio. Será que me van más los grandes retos. ¿O quizá lo de sufrir a lo grande? Que ya puestos...

viernes, 27 de junio de 2008

El siguiente.

Vuelvo a estar en primera línea en el curro. Estamos batiendo records con las colas. Y el perfil de la gente está cambiando: personas que nunca habían estado sin trabajo... Vienen con un enorme desconcierto reflejado en sus ojos. Algunas mujeres me cuentan sus penas. Me incomoda y me entristece. Corto la conversación en cuanto puedo, de forma eficiente. Pulso el botón: siguiente cliente...

martes, 17 de junio de 2008

Nemo. Y Dori.



Tengo un amigo -mi MMA(*), en realidad- con una memoria prodigiosa. Autores, títulos, argumentos, fechas, frases exactas... Lo recuerda prácticamente todo. Me resulta asombroso, y yo y mi flaca memoria, que debe ser lo único flaco que tengo, le envidiamos cordialmente.
Desde cría me resultaba aburrido ejercitar la memoria, de forma que, rápidamente me busqué una buena excusa para evitarlo. Hice mía una frase de Einstein (de nombre Albert, éso sí lo recuerdo), con semejante aval, bien podía no remorderme en absoluto la conciencia por no aprenderme las cosas de memoria.
A veces pienso que no fue una buena decisión. Tal vez ocupé mi memoria recordando cosas que no debía...
(*) MMA: Muy Mejor Amigo.

lunes, 16 de junio de 2008

Food, fast food (mi alma está en tinieblas).

Llevo aproximadamente seis meses tratando de quitarme de encima las pizzas que he ido almacenando durante algo más de un año en mis lorzas. Evidentemente, la culpa es de un pizzero maligno, por instalar su negocio junto a mi casa. Cada noche, sus mmmm.... olores, se colaban insidiosamente por la ventana de mi salón.
Menos mal que cerró. Paciencia, me deben faltar otros seis meses de dieta. Maldita fast food. Y qué rica está la jodía.

viernes, 13 de junio de 2008

The Great Pretender

A veces mentir se convierte en algo cotidiano. Y una especie de obligación en aras de la felicidad del prójimo. O la prójima. Lo solemos llamar maquillar la realidad. Otra trola.
Las relaciones sinceras se basan en su uso. Y éste, como todo buen maquillaje, debe ser fluído, natural, casi imperceptible...

jueves, 12 de junio de 2008

Pero tengo su nariz...

¿Hasta qué punto somos responsables de nuestra felicidad?
Observo a mi padre, un ejemplo de obcecación a la hora de perseguir la felicidad toda su vida. Y de perseverancia en aquello de arruinarse. Desde que tengo uso de razón ha sido así.
Cuando yo era adolescente, en las raras ocasiones en las que, en un rapto de lucidez ponía los pies sobre el suelo -muy brevemente, todo sea dicho-, me solía decir que quizá debía conformarse con su vida tal como era y dejar de perseguir sus sueños (y cuando digo sueños no quiero decir metas, que conste).
Cuando cumplí los 18, llegué a la conclusión de que la actitud de mi padre no era un ejemplo a seguir, por lo nefasta. Y que su insistente búsqueda de la felicidad era, en realidad, un escapismo. También constaté que no había heredado su extraño talento emprendedor. Pero sí su nariz, que es exacta a la mía.
Acaba de cumplir 67 y sigue exactamente igual. Ponerle freno a la exasperación que me produce, requiere un gran autocontrol por mi parte. Me pregunto -a sabiendas de la respuesta- si alguna vez vez piensa detener su extraña huída hacia ninguna parte. Y ser feliz por fin.

martes, 3 de junio de 2008

Un día perruno.

Esta mañana, mientras caminaba hacia mi trabajo, se me ha ocurrido una teoría. La cantidad de deposiciones caninas que veo es directamente proporcional a mi mal humor. No se trata, claro está, de que realmente haya más o menos. Supongo que todos los días son aproximadamente las mismas. Pero cuando de repente, no sólo soy consciente de su existencia, sino que me parecen escandalosamente numerosas, es que me he levantado de un humor de perros. Claro.

lunes, 2 de junio de 2008

Cómo hemos cambiado...Pero ella más.

Estoy de un malévolo buen humor. Esta tarde he ido al kiosco a comprar una peonza para mi hijo y mientras me explicaban que hasta septiembre no recibirían más -lo que me va a suponer un ahorro considerable-, una señora me ha llamado por mi nombre. Durante unos instantes embarazosos yo he tratado inútilmente de reconocerla. La escrutaba concentrada pero al fin no he tenido más remedio que rendirme. Y ver como en su mirada, unos segundos antes esperanzada, aparecía la desolación tintada de mala uva. Sobre todo porque, cuando se ha identificado, mi cara de asombro era indisimulable.
Hemos hecho unos breves comentarios, para quitarle hierro a la cosa -más que nada- y mientras nos repasábamos de arriba a abajo mutuamente: "Si es que la última vez que te vi eras casi una niña" -yo- "Claro, y ahora estoy practicamente en la cuarentena" -ella-, como si eso fuese una buena excusa, además de falso. Ya de jovencita, a la amiga pequeña de mi hermana menor le gustaba ponerse años.

jueves, 29 de mayo de 2008

Asertividades.

Ha resultado interesante enterarme de que cuando yo creía comportarme de forma asertiva, estaba siendo un tanto agresiva en realidad. En puridad, es muy difícil ser asertivo, más de lo que yo pensaba... Si se te escapa un ramalazo irónico resulta que caes en otra casilla. Y te cuentas diez.

jueves, 22 de mayo de 2008

Hable con ellas.

Tengo un compañero de curro que a veces habla con mis tetas. Mañana es su despedida, se va a trabajar a otra ciudad. Mr. Destroyer es un tío peculiar, con él resulta imposible aburrirse. Es uno de los mejores compañeros de trabajo que he tenido. Le vamos a echar de menos.

jueves, 8 de mayo de 2008

Papá y mamá.

Mis padres no viven juntos. Uno habita en Los Mundos de Yupi y la otra en El País de las Gominolas –a pesar de su diabetes galopante-. Los quiero y hace mucho que no los juzgo, o lo intento al menos. Pero me siento a menudo como una madre. Me preocupo cuando toman decisiones alocadas, absurdas y estúpidas. Es incómodo por lo frustrante. Soy demasiado joven para tener hijos tan mayores.

viernes, 2 de mayo de 2008

El gran apagón.

06:00 a.m.
Mi pequeño alien me acaba de despertar. Tiene a bien hacerlo a estas horas cuando no tiene cole. Como yo no hago puente, me lo llevo a la oficina hasta que a las 8:30 se lo lleva mi padre.
14:00
¡Por fin tengo el permiso de conducir renovado! Me lo trae mi padre junto con el niño que se está zampando un bollicao -a estas horas-. Se dedica a jugar con mis compañeros de trabajo hasta que nos marchamos a comer.
19:30
Llega mi super compra del mercadona y simultáneamente descubro que se ha fundido la bombilla de la cocina. Me apresuro colocando el pedido y me subo a un taburete. Imposible retirar el cristal de la lámpara. Maldición: debo hacer la cena antes de que oscurezca o no veré un pimiento.
Al fondo, mi alien grita desaforadamente. Al parecer se ha atascado en un planeta del super Mario galaxy. Me pasa los mandos conminatorio. Yo soy incapaz de desactivar la máquina de los malos para liberar a la megaestrella de los buenos. Mierda: la cena, que se me quema. Le digo que se han agotado las pilas, desconecto la wii y corro a la cocina... Arf, arf, arf... Joder, la lavadora también, que no se me olvide.
Ahora, mientras escribo en la cocina -a la luz de una vela- empiezo a sentir algo extraño, ¿pena de mí misma tal vez? No sé cómo demonios voy a cambiar la bombilla. No soy autosuficiente. Debo pedir pedir ayuda. O seguir indefinidamente a oscuras.
Una de dos.

lunes, 28 de abril de 2008

Descansando en paz.

Hace aproximadamente media vida que me persigue un deseo de forma recurrente: Tener tiempo. Tiempo para hacer lo que quiera. Para no hacer nada, concretamente.
Poder tumbarme en genuina paz. Y sin que ninguna tarea acuciante mordisquee ratunamente el fondo de mi -previamente adormecida- conciencia.
Pero es que no hay manera, siempre me quedan cosas pendientes, parece no tener fin. Y las pocas veces que lo he logrado, mi gen calvinista se ha sublevado repentinamente: "Si tienes tiempo, debes ocuparlo, ¡ya!"

Y entonces una duda si apuntarse a clases de piano, que las históricas carencias musicales son una tarea pendiente de vital importancia... Oh, y dios me libre de olvidarme del deporte, cómo he podido olvidarme así como así de las agujetas, media vida juntas.... Alistarme en un gimnasio de inmediato. ¡ Señor, sí, señor !

Sin bebé.

Repaso los cajones de mi hijo a ver si le viene algo de ropa del verano pasado. Miro la talla de las etiquetas: pone de 4 a 5 años. Mañana cumple 5 y de repente soy dolorosamente consciente de que pronto llenaré el armario con la talla 6. Se me hace un nudo en la boca del estómago. Seis años es mucho. Ya no es mi bebé. Algo en mi interior se rebela ante su insolente forma de crecer.
A traición, va el niño y decide hacerse mayor. Sin previo aviso.
¿Cómo pudiste hacerme esto a mí? ¡ Oh yeah !

jueves, 17 de abril de 2008

Subtítulo.

Hay cosas que no se cuentan nunca... Ni siquiera en un sitio tan íntimo como este blog.

martes, 15 de abril de 2008

Todo sigue su curso...

Ayer empecé un curso llamado "Cómo utilizar la negociación para resolver conflictos". Mis expectativas se han desvanecido de golpe esta tarde. No me sirve para el trabajo con el público. Definitivamente, creo que tendré que desempolvar mis apuntes de otro curso: "Atención al ciudadano", éste bastante acertado y plagado de utilísimas técnicas para no volverte loco en el curro.
Los dos profesores son psicólogos y a ambos los conocía de otro curso. La de esta tarde me ha resultado tediosa -de nuevo-, juraría que aburre a las piedras. Y se le nota mucho que lo suyo es el psicoanálisis.
Nos ha pedido a todos los alumnos que describiésemos un conflicto reciente. Cuando ha llegado mi turno, me he enterado, ¡oh, sorpresa!, que a menudo mis conflictos interpersonales me generan toda suerte de conflictos internos. El resto de la clase -con los ojos en blanco- ya me veía negociando conmigo misma... La solución: acudir sin pérdida de tiempo a un psicólogo a que me lo vea. He recordado de repente que no me gustan los psicólogos.
La clase ha resultado tan aburrida que mis dudas eran: ¿llevará botox la profe? ¿Se habrá infiltrado los morritos?. Pero, claro, no era plan alzar la mano para aclarar tales misterios.
Y mañana, cinco horas más con la misma. Pues hay que joderse.

domingo, 13 de abril de 2008

Carpe diem.

Mi padre, hace mucho tiempo -debía ser yo adolescente-Bueno, no tanto tiempo en realidad, me dijo que las personas a veces nos complicamos la vida tontamente: cuando todo va bien y no tienes problemas, te los creas, los buscas o piensas mucho, mucho, mucho, y al final siempre encuentras algo por lo que preocuparte y sufrir.
Evidentemente, éso lo decía porque era un error de gestión que yo a menudo cometía. Y cometo.
Sigo poniéndole "peros" a todo. Lo del Carpe diem es una aspiración que frecuentemente olvido y raras veces consigo. Joooooo. No quiero, no quiero y no quiero ser así.

sábado, 12 de abril de 2008

Cajas.

Hace cosa de un año y siete meses que me mudé a esta casa y acabo de contar las cajas que aún me quedan por vaciar: cinco. Una contiene útiles de cocina, así que quizá esté allí mi olla exprés. Tal vez nunca llegue a saberlo.
Las dichosas cajas han pasado a formar parte del paisaje de mi casa y no me molestan. Incluso sirven para poner cosas encima: más cajas.

lunes, 7 de abril de 2008

Parking.

Otra vez en el parque con mi hijo. Y están las mismas de siempre, sólo que hoy, el grupo vociferante es la manada más nutrida. Una de ellas llama a su hijo lanzando alaridos hirientes. A pesar de que tiene voz de camionero bronquítico, el nivel de decibelios es asombroso. Me intriga si sus cuerdas vocales resistirán. "¡¡¡Ivaaaaaaaan!!!". Pues sí.
Ahora la conversación gira en torno al trabajo. En realidad a su ausencia. La de la voz cazallera presume: "Pues yo, me he pasado la vida rascándome el chumino". Verdaderamente no dice rascar, sino "arrascar" y lo hace destrozando de paso unos cuantos tímpanos.
Observo -consternada- que varias están preñadas. Parece contagioso. Da miedo: se reproducen de forma alarmante.
Me duelen la cabeza y el diccionario de oírlas y el timbre de sus voces es... Indescriptible. Lo siento hijo mío, nos volvemos a casa.

domingo, 6 de abril de 2008

Despertares (malos).

Esta mañana de domingo me he levantado fatal. Empiezo a elucubrar una fórmula imprecisa en la que el SPM(*) es inversamente proporcional a lo doloroso de la menstruación -para compensar, supongo-.
Los ositos de mi pijama me miran horrorizados desde el espejo: párpados hinchados, melena ochentera... Resumiendo, un espanto. Me vuelvo resuelta a la cama a ver si mejoro, pero me resulta imposible pegar ojo. La vecinita de arriba ya se ha levantado. No consigo entender cómo alguien puede hacer tanto ruído al caminar. Llego a la conclusión de que se transforma en un centauro al llegar a su casa. Y además lo hace con el único propósito de fastidiarme.
(*)SPM: Síndrome premenstrual.

miércoles, 26 de marzo de 2008

¿Libertad... o libertinaje?

Repentinamente he empezado a llevar una vida de lo más desordenada. Mi tiempo ya no está ocupado y planificado al minuto. Me acuesto tarde. Duermo la siesta sin control. Y ya, el colmo de la disipación: he cambiado mis costumbres durante la cena, ahora veo el telediario en lugar de una peli de Tom y Jerry. Ay.
Definitivamente, es lo que me pasa siempre la mitad de las vacaciones escolares. Cuando mi hijo se va con su padre.

viernes, 21 de marzo de 2008

Los Invasores Tóxicos.

Te despiertas una mañana aparentemente como todas. Pero algo es siniestramente distinto. La habitación es la misma, el perchero sigue con sobrecarga de ropa. Te das la vuelta y miras a la persona que duerme junto a tí.... Tiene que ser éso; una de estas noches se ha debido transformar en una vaina y, aunque ahora parece la misma encantadora, dulce, persona de antes... Oh, cielos, ya no lo es.
Ayer me dijo que no le gustaban mis amistades. Hizo una lista: "X" es un putero, no me gusta que vayas con él. "Y" se aprovecha de tí, te sablea cada vez que te pones a tiro. "Z", uy "Z".... Es un fatuo, insensible, pesado y además le caigo fatal . Ésto suele ser recíproco -pienso yo- mientras él/ella zanja el tema diciendo que en realidad yo no tengo amigos/as. Sólo a él/ella, que es quien en realidad sabe lo que más me conviene.
Por la tarde tocó repaso al aspecto físico: "Te estás descuidando,cariño, deberías perder peso" -Ay, lo del peso hace pupa, joder...- y sin tiempo para lamerme las heridas, ataca la calidad de todo lo que leo/veo/escucho -lo califica de basura y/o pérdida de tiempo-............
Mejor sigo otro día, no sea que me pille blogueando..... Aaaaaaggggghhh.....
No es ciencia ficción.
Las personas invasoras, tóxicas, absorbentes y controladoras existen.
Y están entre nosotroooooooos...... Puede ser cualquiera......

jueves, 20 de marzo de 2008

Cambiaré. Cambiará. Tralalá...

De las pocas cosas que tengo claras es que la gente básicamente no cambia. Como mucho evoluciona y no siempre para mejor.
Un ejemplo: Una persona a la que conozco -a la que llamaré por el nombre clave de Bric- era muy pero que muy mentirosa desde bien pequeña. Pese a los esfuerzos de diversa índole por parte de su familia para ,si no eliminar, al menos minimizar tal costumbre, continuó sus prácticas con encono. Bric cambió, eso sí, sus mentiras evolucionaron, se sofisticaron a medida que creció. A menudo nos sorprendían por su gratuidad, al menos los demás no le veíamos fuste alguno.
Ese rasgo de su personalidad no lo ha conseguido cambiar nadie, ni ella misma; supongo que de algún modo se saldará positivamente en su personal balanza... Un comportamiento tan mal considerado (cuando te pillan), de alguna manera debe reportarle beneficios, recompensas que refuercen su conducta ( ésto lo he debido leer yo en alguna parte, fijo ).
Además, Bric vive en un mundo hecho a su medida... " Mi vida es perfectamente maravillosa. Todo va bien. No hay dolor. Y la venda superfashion de mis ojos me hace juego con el bolso y los zapatos. Diviiiiiiiiino, te lo juro por Dior. " No sólo miente a los demás, se miente a sí misma para que la estructura no se desmorone. Ciertamente es muy hábil.
Un inciso: Te echo mucho de menos, Paz (*). Aunque tal vez por éso, porque no nos vemos tan a menudo, he terminado escribiendo aquí... Podría ser.
(*) Paz es una de mis mejores y más queridas amigas.

miércoles, 19 de marzo de 2008

La Gran Aventura.

Se acerca la primavera otra vez. Y me rondan pensamientos primaverales recurrentes. De nuevo : ¿ Debo iniciar mi gran aventura ? En realidad la que es la Gran Aventura de mi vida "En busca del Abdominal Perdido", que junto con "Mi celulitis, ni contigo ni sin tí", son siempre los dos grandes hits del pre-verano.
¿Por qué no podemos ser felices -y comer perdices, bombones, pastelitos....- mis redondeces y yo? Pero si llevamos toda la vida juntas, y dicen que el roce hace el cariño. Asco de primavera.
Cuando voy a comprar ropa, compruebo -demasiado tarde- que el probador tiene potentes focos halógenos en el techo. Sé que me veré fatal mientras me cambio. Pero qué poca vista tienen algunos dueños de tiendas.... A veces fantaseo con la idea de poner una tienda con espejos adelgazantes, suave iluminación estratégicamente situada y una ropa que siente de muerte. Estoy convencida de que haría muy buenas ventas.
Podían tomar nota...

Agobio.

Mi amigo (el del boli lila que antes era verde), que es mi amigo y nada más -amigo íntimo, eso sí-, al parecer teme que yo me transforme en un gas tóxico, como sus anteriores relaciones.
Sus temores no son recíprocos. De momento no tengo ningún indicio que me indique que él vaya a convertirse en eso... Pero me agobia y me condicionan sus temores... Y me confunden... Y me hacen pensar más de la cuenta, algo que es maaaalo, muy maaaalo para mi salud.
Decidido: No pienso perder más el tiempo en ese asunto. Voy a pintarme las uñas, que es más constructivo.

martes, 18 de marzo de 2008

El Go-gó.

Mi curro cada vez me resulta más divertido: tenemos un go-gó/striper que en sus ratos libres trabaja de segurata en la oficina.
Aunque le hemos insistido, aún no se ha dignado a mostrarnos su talento escénico. Debe ser tímido el chiquitín...

lunes, 17 de marzo de 2008

CO2.

Mi amigo dice que las mujeres tendemos a expandirnos como un gas -tóxico- y pretendemos llenar totalmente la vida del hombre que se convierte en nuestra pareja...
También dice que siempre se ha hablado de los sodomitas pero, en cambio, de los gomorritas, ni mu. Mi amigo me ha regalado otro boli. Esta vez de color lila.
Pues eso.

viernes, 14 de marzo de 2008

Reflexiones sobre SMS irreflexivos.

Miro hacia arriba y veo pesados nubarrones en el horizonte. Negros. Mi mano tiembla imperceptiblemente. Abro la cremallera del bolso con decisión y agarro el móvil firmemente mientras tecleo con rabia un dulce sms: "Te echo de menos".
Casi de inmediato leo la contestación mientras noto como el aire se vuelve irrespirable. Me sudan las manos: "Y yo". Se me acelera el pulso. Cierro el móvil secamente. Dos pasos hacia la derecha. No, media vuelta, tres pasos en dirección contraria... Me paro. Ya no puedo más. Su lacónica respuesta me pone a miiiiiiiiiil... Le contesto un "Vete a la mierda" mientras resoplo.
Me pregunto si a alguna le resultará todo esto familiar, o si seré yo la única a la que el SPM (síndrome premenstrual), los ciclos lunares, etc, le afecta de este modo...

miércoles, 12 de marzo de 2008

Transparencias.

Malditos ataques de inseguridad, malditos sean. ¿ Por qué no me dejará mi cabesica tranquila un rato al menos ? ¿ Por qué no soy capaz de relajarme en plena tontuna ?
¿ Por qué seré tan transparente ? ¿ Y tan preguntona ? ¿ Será patológico ? ¿ Y qué hago hablando como una cotorra conmigo misma ?

En la trinchera.

No me va mal en el curro de un tiempo a esta parte. Nos han enviado refuerzos por fin, hemos pasado de ser cuatro a justo el doble. Sin conflictos. Ni una bronca bronca con los usuarios. Ahora trabajo atrincherada tras una columna enorme. Practicamente no atiendo al público. Se agradece este kitkat. Y además estoy primaveral. Qué bien. Y sospechosamente contenta. Uhhhhh. Qué miedo.

lunes, 10 de marzo de 2008

Cantando bajo la ducha.

"La costumbre engendró el aburrimiento entre los dos,
no sabemos si dejarlo
o seguir será mejor..."
Es de una canción de C.R.A.G. que siempre me ha hecho mucha gracia. A veces, en un ataque mío de arpiez, me daba por cantarla en la ducha. Bueno, no era con mala intención, sólo para ver qué cara ponía mi pareja de aquel entonces. Mis dos ex pusieron la misma -de estupor- la primera vez que me la escucharon cantar.
(¿Me lloverán comentarios sobre mi oído musical? Que lo he puesto en bandeja, en fin...).

domingo, 9 de marzo de 2008

La amiga-putón.

Hoy he estado recordando cosas de mi adolescencia, menuda montaña rusa... Como todos, experimentaba de contínuo. Debido en parte a mi timidez, frecuentemente necesitaba de un alter ego para muchos de mis experimentos ¿ quién no ha echado mano en alguna ocasión de una amiga-putón ? Para comprobar en carne ajena los pros y los contras del comportamiento disoluto ( básicamente ). Y como todo es relativo, supongo que yo también debí serlo de alguna otra...

domingo, 2 de marzo de 2008

El boli.

Se me acaba el bolígrafo verde con el que escribo mis entradas antes de pasarlas al blog. Me lo regaló un amigo. Yo quería que fuese algo más (el amigo, no el boli)... Me sorprendo a mí misma buscándole un significado especial al hecho de que se agote la tinta de ese, precisamente ese boli. El que había sido mi boli favorito. Aún estoy escribiendo con él, pero el otro día se paró. Sé que está acabado, como mi pretendida relación con mi amigo.
Mañana mismo voy y me compro otro (boli), pese a que aún escribe el condenao...

sábado, 1 de marzo de 2008

" El que piensa...pierde"




"Tonto el que piense"... Mi hermano Juanjo y yo nos lo solíamos decir con una mirada de complicidad. Esa frase significaba mucho. En resumen: lo que se sufre en ocasiones cuando uno piensa demasiado. ¡ Lo felices que se nos antojaban las personas que no lo hacían !
Como cuando intenté dejar de fumar, traté de listar las ocasiones en las que pensaba demasiado y las que no, para evitar las unas y propiciar las otras. He aquí el resultado de las segundas:
1) Jugar al tenis.
2) Intentar que funcione el Pc cuando no va.
3) Trabajar en algo nada aburrido ni rutinario.
4) Jugar al ajedrez contra alguien mayor de 5 años.
5) Bailar.
De la 1 a la 4, requieren concentración, por muy multitarea que resulte una ser... La 5 es evasión básicamente.
Mi hermano es muy afortunado porque ha conseguido la 3. Aunque lo intento denodadamente, siempre termino siendo más tonta que él. No consigo librarme de este lastre, maldición.

miércoles, 20 de febrero de 2008

Moebius. Bonito nombre.

Creo que no tengo lo que llaman una personalidad adictiva. Pero en ocasiones desarrollo cierta adicción a una persona. Y lo llamo así porque trato de dejarlo una y otra vez. Y lo paso fatal. Y siempre vuelvo a caer.
Es como una maligna cinta de Moebius, ¿acaso soy yo la puñetera hormiga de la cinta?
Seguro, siempre estoy en el mismo sitio.

domingo, 17 de febrero de 2008

La de los domingos.

Veamos, mi vida, ¿es un desastre o es aceptablemente adecuada? A menudo noto como que me falta algo. Podría ser el sentimiento de separatidad del que hablaba Erich Fromm en El arte de amar. O que formo parte de una familia desestructurada como mencionó mi ex-psicóloga. Tal vez sea que no consigo encontrar a mi manada...
Uf, esto va a ser la paja mental de los domingos. Fijo.

viernes, 15 de febrero de 2008

Una furtiva lágrima.

Me gusta llorar por lo que pudo ser y no fue. O por lo que fue y ya no es, aunque en el fondo no deseaba que fuese así, sino de otro modo.
No sé si me explico, la verdad. Pero yo me entiendo... Snif... Cómo lamento haber perdido la capacidad de autoengañarme. Debe ser cosa de la edad. Encima.

jueves, 14 de febrero de 2008

Una de vampiros.

Los vampiros existen, doy fe. Ni un pestañeo, sin la menor vacilación, se lanzó el último sobre mi yugular expuesta mansamente. Y es que una no escarmienta...
Sacan lo peor y lo mejor de mí misma. De hecho, lo sacan todo, es lo suyo.
¿Me transformaré yo en vampiresa? ¿Pero cuándo, cuándooooooo? Ya estoy tardando. Jo.

miércoles, 13 de febrero de 2008

¿Lobotomía o seducción?

La semana pasada estuve reflexionando sobre posibles técnicas para afrontar mejor mi trato con usuarios conflictivos en mi curro. Tengo una compañera que desconoce ese problema. Me he fijado mucho y he llegado a la conclusión de que es gracias a sus dotes de seducción. Yo no tengo esa capacidad. Y si alguna vez la tuve, se ha debido atrofiar por no usarla. Doy por sentado que debe resultar cansadísimo tratar de caer bien a todo el mundo. Aunque sé que hay quien es adicto a gustar indiscriminadamente -pero esa es otra historia, puede que hasta otro blog-.
Finalmente el bloqueo era tal, que sólo veía una opción: lobotomizarme con un lápiz antes de ir a trabajar.

viernes, 8 de febrero de 2008

Poliamor.

¿Se puede amar incondicionalmente? Yo al menos, no puedo. Bueno, sí, a un amigo/a y entrecomillando lo de incondicional.
La de peros que le pone una a la convivencia. Tal vez esté incapacitada para vivir con alguien. No creo en nada ni en nadie por lo que respecta al tema de la pareja convencional. Las cosas son muuuuuy complejas. Nunca podré hacer como que miro hacia otro lado. ¿Estará mi futuro en el poliamor, que se me antoja más realista? Que el otro día vi un reportaje en ¡un telediario!
En tal caso, debería mudarme a California, porque por aquí no parece muy arraigada la cosa...

Intentando relajarme.

He intentado hacer punto. Ataco furiosa con las agujas, uno de derecha, uno de revés. Me estoy estresando. Total, peor que cuando empecé. Definitivamente, los deportes violentos no son lo mío, tendré que probar otra cosa, ¿quién dijo que hacer punto era una actividad relajante?
Llevo un año en mi nuevo trabajo y no me va nada bien. O busco otro o me invento algo. Mis recursos habituales no me sirven de casi nada aquí. Hoy viernes fantaseo imaginando lo que haría si me tocasen los euromillones... La de sapos que me estoy tragando ultimamente. Y como lo de la cara de poker no es lo mío -al parecer llevo un letrero luminoso en la frente en el que se puede leer lo que estoy pensando- , tengo una clara desventaja. Lo he intentado pero soy incapaz de mostrarme inexpresiva. Mierda, se me ve el plumero de mala manera...

miércoles, 6 de febrero de 2008

Economía.

A veces sospecho que determinadas leyes de la economía se pueden aplicar en general a las relaciones humanas. ¿La ley de la oferta y la demanda? ¿La inelasticidad de la demanda y/o de la oferta?
.... Y ahora, con el fenómeno de la globalización, la fin del mundo... Si ya me lo advertía sabiamente mi abuela.
Jo, cuando retiraron del mercado mi perfume favorito, debí temerme lo peor...

lunes, 4 de febrero de 2008

Presbicia... Menudo insulto

Pues empiezo bien la semana. Voy a graduarme la vista y dos noticias: Un ojo ve perfectamente y el otro, tiene una miaja de astigmatsmo. Pero eso no es todo, oh, de regalo de cumple, diagnóstico aciago: Presbicia. "No es un insulto -se apresura a observar discretamente la óptica- es vista cansada, algo normal dada tu edad".
Lo que yo decía, un insulto...

domingo, 3 de febrero de 2008

Un año más

Pésimas noticias:
Mi subida de sueldo del 2% ha significado en realidad que ahora gano 6 euros menos al mes (al subirme no llega a 30 euros brutos, he subido de tramo en las retenciones....Cachis). Creo que mañana cumplo 42 años ¿Cómo es posible, si hace nada tenía 30 y ya me parecía una edad respetable? Y para terminar de apañar el panorama... La grúa se me lleva el coche !! Si me concentro, seguro que se me ocurren más cosas, así que mejor mejor lo dejo y hago como que soy feliz, quizá me convenza. Jo.

viernes, 1 de febrero de 2008

Otro jodío viernes

¿Por qué en menos de 24 horas les transmito mis penas a dos amigos y ellos me responden con sendos raptos de misticismo? ¿Acaso les he hecho algo y se vengan así de mí?
¿Pues no ven que estoy atascada, obtusa, embarrancada en un lodazal de sentimientos imprecisos...?
Dios mío, ¿serán las hormonas que me atacan sin piedad, practicando para cuando campen por sus respetos en mi próxima (oh, cielos) menopausia (más oh cielos)?
¿Será la depre postparto con casi cinco años de retraso? Que una siempre ha sido de reacciones lentas para todo, oigan.
Esta noche estoy tan desesperada, que tal vez me decida a probar la aromaterapia: voy a esnifar un poco de ambientador.

jueves, 31 de enero de 2008

Ordenando. Pero poco.

Qué extraña satisfacción me embarga cuando quito unos cuantos bártulos de enmedio; cuando he despejado la mesa de la cocina -sobre todo porque no me quedaba espacio para depositar la taza de café- he tenido un subidón. Cuántos momentos anticipatorios al respecto: Debo hacerlo, lo haré, bueno, es mi cocina y a mí no me molesta, ¿o sí me molesta? ¿Ser desordenada es una cuestión de prioridades? ¿Y cuando una se decide a poner orden (sin que sirva de precedente), por qué sobrenatural motivo dura tan poco sus efectos?
Definitivamente, con lo demócrata que soy, la dictadura del orden tiene los días contados. Aún así, de vez en cuando le doy una oportunidad a las minorías.
P.D.: Sigo dejando migas en la encimera.

Mi tesoroooooo....Puntualización

Las cosas no siempre son lo que parecen -va por tí, anónimo-. Era completamente carnal, tienes razón. Me traiciona mi tendencia a reírme de mí misma...

martes, 29 de enero de 2008

Mi tesoroooooo....

Estoy firmemente convencida de que prefieres que te odie a que me resultes indiferente... ¿Y yo a tí? ¿Te resulto demasiado tonta, o lista, o gorda, o fea, o guapa, o pobre...? ¿No tenemos nada en común? ¿Mi conversación no te satisface?
Maldito consolador, ojalá se te acaben pronto las pilas y me decida a tirarte a la basura.

Accidente doméstico

Hoy me ha atacado a traición el perchero. He dejado una falda sobre el montón informe de ropa y al darme la vuelta, sin previo aviso, se ha abalanzado violentamente sobre mi espalda. El susto, de muerte: creía que estaba sola en casa y tampoco esperaba visita. El golpe...Se podría decir que no ha sido lo peor.
Media vida escuchando a mi madre criticarme por dejar la ropa amontonada..."Nenaaaaa, a ver si recoges, que eso parece un burro aparejaooooo..."
Y va y resulta que tenía razón la jodía.

lunes, 28 de enero de 2008

Las deseo y las temo

Esta semana tengo que recoger fotos de hace muchos años para escanearlas. Una se separa y durante algún tiempo no se preocupa por conseguir copias, entre otras cosas, porque se siente vulnerable, teme que verlas de nuevo duela. Han pasado los años y sé que cuando las vuelva a ver, lloraré...

domingo, 27 de enero de 2008

Te quiero.

... Cuando un hombre te dice "te quiero a mi manera", está haciendo toda una declaración de principios, o de finales, según se mire. Tal vez tenga algo en común con esa frase que se nos atribuye a las mujeres: " Te quiero, pero sólo como amigo".

A mi manera, que no a la tuya... Menudo desencuentro.

viernes, 25 de enero de 2008

Ya es viernes...Pues vaya

Viernes por la tarde. Debo tintarme el pelo. Tengo tiempo de sobra para perderlo todo y terminar no haciendo nada en toda la tarde. Tiempo incluso para detenerme a observar mi cuerpo de Sofiaca-Loren y pasar de la autocomplaciencia a la crítica feroz: odio mis redondeces, debí haberme puesto la crema anticelulitis tan cara que me compré. Debería hacer deporte ¿y si comienzo a patinar por mi kilométrico pasillo? Mi vida me aburre los viernes por la tarde. Antes era mi día favorito: empezaba un fin de semana incierto, con posibilidad de sorpresas. Ahora se ha convertido en el día más cansado. Deseo desesperadamente una sorpresa que no llega... Y encima es invierno, y por si fuera poco no canto como Amy Winehouse, que eso me consolaría mucho.
Terminaré bailando en pijama frente al equipo de música. Y el pelo sin tintar. Y la compra sin hacer. Y el árbol de navidad todavía en un rincón, riéndose. Maldito viernes, ¡te odio!

jueves, 24 de enero de 2008

Malamalísima


Ser mala, ¿se nace o se hace? Yo lo he intentado y ni siquiera consigo dar el pego.
Estoy convencida de que ser mala es infinitamente más sexy, te abre más puertas,¡ pero si hasta está mejor pagado!... Todo son ventajas.
Una de mis mejores amigas y yo solíamos decir que si hiciésemos un “Master en Cruela de Vil”, las cosas en general, nos irían mucho mejor, incluso éxito asegurado. Con respecto al trabajo, hombres... La gente nos respetaría, hasta seríamos más guapas...
Dejaríamos de ser las buenazas aburridas y predecibles en que nos hemos convertido. ¿A quién le interesa una mujer buena? Sólo hemos conseguido en alguna ocasión disfrazarnos de malas -no hace falta que lo explique, pensad en una peli de Bette Davis- y aún así, nos traiciona nuestra boba mirada de bondad que ni el mejor eye liner consigue difuminar... Uf.

martes, 22 de enero de 2008

La pícara viborita...

Trabajar de cara al público, según dónde y con quién, puede llegar a ser expuesto, estresante como mínimo.
Todos los días ocurre algo, malas caras, alguna discusión o conato de bronca. Pero hoy he tenido la sensación de que alguien destilaba veneno (en mi dirección, claro). El caso es que a mí siempre me ha gustado el trato con la gente, sin embargo hoy he echado de menos el estar enterrada bajo una pila de expedientes polvoriento, inanimados, sobre todo inanimados. Una no está igual todos los días, y yo hoy he ido al trabajo sin protección, supongo que mi extremada sensibilidad se debe al Síndrome Premenstrual -SPM a partir de ahora-. Malditas hormonas. Me pregunto si tal circunstancia es detectable para una viborita. Juraría que sí. Qué desagradable la sensación de estar cubierta de todo el odio que ha descargado sobre mi. Y lo peor de todo, con mucho... Que me duele el orgulloooooo... Maldición.

lunes, 21 de enero de 2008

El pitufo gruñón

Normalmente no me gusta hablar de política con casi nadie. En el momento compruebo que en lo que subyace a la discusión no estamos de acuerdo, me apeo de la conversación -se convierte de inmediato en un feliz monólogo-. Tengo una tendencia innata a llevar la contraria, a cuestionarlo todo. Yo lo llamo el perfil del pitufo gruñón.
Por lo tanto, lo subyacente es lo único que aspiro a tener en común con la persona con la que hablo/discuto: Ser crítico, abierto, no dogmático... Y cómo disfruto cuando hablo con alguien así, sea cual fuere su signo político... Y qué poco a menudo tengo ese placer !
La semana pasada iba dándole vueltas a la idea de invertir en bolsa. Qué olfato el mío, menos mal que no soy impulsiva con los temas monetarios (es lo único, en general la paciencia no es lo mío). No volveré a pensar en el tema, con esas cosas no se juega; yo no, al menos. Y al poker online tampoco...

domingo, 20 de enero de 2008

Y concluyo

He tardado, pero he llegado a la conclusión -evidente para algunos : ahora lo es para mí- de que entre el tipo de relación que tenía y el que tengo ahora, hay alguna que otra opción intermedia. Mi obcecada pauta de ensayo-error me ha llevado a los extremos. Menos mal que sólo hay dos...

sábado, 19 de enero de 2008

solosexo y punto.








Sólo sexo y punto, sin mayores complicaciones y además, hacerlo generalmente con la misma persona, es algo que en principio parece colmado de ventajas, aunque si una se para a analizarlo, plantea serios inconvenientes... Lo que se supone es tan sólo una relación sexual sin más, por el simple y en apariencia, intrascendente hecho de ser regular, adquiere una serie de lastres, de connotaciones sutilmente desagradables, parecidas a las pelusillas que aparecen en tu suéter favorito nada más lavarlo.

Si se tiene un compañero sexual fijo, antes o después, una empieza a echar de menos las ventajas de una relación pseudomonógama más o menos convencional; me refiero sobre todo a la compañía, a saber que puedes contar con alguien para compartir el fin de semana, salir de viaje, ese tipo de cosas... Al tener asegurada una relación sexual estable, hay cierta tendencia a la relajación: el sexo es a menudo el motor de la mayor parte de los inicios de las relaciones, de manera que de forma casi imperceptible, deja una de buscar pareja activamente, es más, estoy firmemente convencida de que, aunque sea de manera inconsciente, se emiten ciertas señales cuando alguien está...Llamémoslo disponible.

Llega un momento en el cual la ausencia de las complicaciones que se asocian a una relación sentimental ya no parece en absoluto una ventaja, ante el enorme vacío que se manifiesta con respecto a otras necesidades... Necesidades cuya búsqueda, por otro lado, han quedado bloqueadas, al estar satisfecha la necesidad primera, esto es, la sexual.

La cosa se complica sobremanera si resulta que el compañero sexual en cuestión te resulta fascinante a nivel personal... Las pocas ocasiones en las que una consigue mover el culo para tratar de conocer a otros posibles compañeros, se encuentra con la inevitable comparación flotando en el ambiente; que si este tío es tonto, que si este otro es un desagradable, un pedante, un impresentable....etc.