Hace cosa de un año y siete meses que me mudé a esta casa y acabo de contar las cajas que aún me quedan por vaciar: cinco. Una contiene útiles de cocina, así que quizá esté allí mi olla exprés. Tal vez nunca llegue a saberlo.
Las dichosas cajas han pasado a formar parte del paisaje de mi casa y no me molestan. Incluso sirven para poner cosas encima: más cajas.
